AGENDA
PARA EL DESARROLLO DESPUES DEL 2015. EL DOCENTE Y LA COMUNICACIÓN
En el estado actual del debate existe un claro
consenso sobre la necesidad de que la agenda de la educación esté claramente
definida, sea equilibrada e integral, con independencia de la estructura que
pueda adoptar el futuro marco para el desarrollo para después de 2015. Esta
agenda debería tener
una pertinencia universal
y movilizar a
todos los países, independientemente
de su nivel de desarrollo.
La
UNESCO defiende una única agenda mundial de la educación claramente definida,
que sea parte integrante del marco más amplio de desarrollo internacional. La UNESCO no propone acabar con la agenda de
la EPT, sino que, al contrario, apoya una visión reforzada y ampliada de la EPT
dentro del marco de desarrollo internacional. Esa agenda mundial de la
educación debe enmarcarse en un objetivo primordial que habría que plasmar en
una serie de objetivos para determinar metas cuantificables e indicadores
conexos a escala mundial. Más allá del
marco de educación mundial, a fin de tener en cuenta las diferentes prioridades
y los distintos contextos nacionales, deberían fijarse metas específicas y
elaborarse indicadores en el plano nacional sobre la base de los objetivos y
las metas mundiales.
Además
de ser un objetivo independiente en la agenda para el desarrollo después de
2015, la educación debería también integrarse en otros objetivos de desarrollo
como un medio importante para alcanzarlos, con lo que se pondría de relieve la
interacción entre la educación y otros objetivos
Con
el fin de lograr un acuerdo mundial sobre el alcance y la estructura finales
del marco de la educación para después de 2015, la UNESCO continuará liderando
y facilitando en el futuro las consultas con los Estados Miembros y otras
partes interesadas guiándose por la visión y los principios que se enuncian a
continuación.
La
agenda de la educación para después de 2015 debería tener pertinencia
universal, de modo que todos los países, con independencia de su nivel de
desarrollo, tengan que rendir cuentas al respecto. No obstante, dado que los
países tienen prioridades diferentes en materia de educación, la agenda debería
tener la flexibilidad suficiente para dar cabida a esa diversidad y, al mismo
tiempo, poder adaptarse a la evolución de la situación dentro de los países. Por
este motivo, deberían tomarse las disposiciones adecuadas para que al fijar
metas específicas y elaborar indicadores en el plano nacional se tengan en
cuenta las diferentes prioridades y los distintos contextos nacionales.
A
fin de lograr un equilibrio entre la necesidad de contar con objetivos y metas
comparables y cuantificables en el plano mundial y de poder adaptarlos a los
países, se establecerán unos requisitos mínimos que deberán cumplir todos los
países y de los que pueda hacerse un seguimiento a escala mundial.
PUESTA
EN PRÁCTICA DE LA AGENDA DE LA EDUCACIÓN PARA DESPUÉS DE 2015
La agenda
mundial de la educación
debería incluir un
“marco de acción”
específico y detallado que sirva de guía a los países a la
hora de ponerla en práctica en el plano nacional, a fin de tener
en cuenta los
diversos contextos sociales,
económicos y culturales,
y darles respuesta,
en las labores
de fijación de
metas nacionales y
elaboración de indicadores,
tomando en consideración
los planes y
estrategias de desarrollo
de la educación
de cada país. La forma exacta de este marco de acción
se decidirá en consulta con los Estados Miembros y otras partes interesadas en
los próximos meses.
La
UNESCO seguirá coordinando los esfuerzos internacionales para alcanzar los objetivos
fijados en la agenda de la educación para después de 2015, y se encargará del seguimiento
de los avances logrados. La cooperación y las alianzas en los planos internacional
y regional serán fundamentales para la aplicación de la futura agenda, y aún
más importante será la firme voluntad de los países. Como se ha señalado
anteriormente, el Instituto de Estadística de la UNESCO (IEU) y el Informe de Seguimiento
en el Mundo son dos mecanismos importantes que se mantendrán para realizar el
seguimiento de los progresos alcanzados.
La
UNESCO sabe que para que la agenda tenga un carácter integral y ambicioso deberá
incluir metas en ámbitos que quizá no puedan (aún) medirse de forma cuantitativa.
La agenda mundial de la educación debería comenzar a definirse a partir de las aspiraciones
de la comunidad mundial y no estar únicamente formada por elementos para los cuales
existen mecanismos de acopio de datos y mediciones cuantitativas. Las mediciones deben estar impulsadas por los
imperativos de la política, y no al revés.
Por
otra parte, La acción comunicativa representa un papel de suma importancia para
todo docente, cabe destacar que, aunque el docente cumple muchas otras
funciones dentro de alguna institución educativa, no debe obviar que es
esencialmente un ser humano que participa directamente en el desarrollo humano
de las nuevas generaciones, su misión es importante porque gracias a su función
es posible la evolución de la especie humana.
Desde
un punto de vista filosófico educativo: "... el ser humano se diferencia
de los animales por una serie de características esenciales, entre las que
destaca su particular forma de aprender. El ser humano depende de sus padres
durante mucho más tiempo que el resto de los animales, y su educación resulta
prolongada, al ocupar gran parte de su tiempo en aprender a desarrollar sus
múltiples facultades naturales. Sin embargo, esto se debe a que el ser humano
posee una capacidad ilimitada de aprendizaje y a que el proceso por medio del
cual se adquieren conocimientos durante toda su vida" (Beltrán, Jesús:
1992; Woolfolk, Anita: 1990)
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA
https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000224367_spa
Saldaña Campos, Lillian. (2018). La comunicación
pedagógica en los escenarios de aprendizaje. Educación Médica Superior, 32(1),
167-175. Recuperado en 19 de abril de 2024, de
http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412018000100016&lng=es&tlng=es.
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